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Customer Satisfaction Score (CSAT): definición y cálculo

Qué mide el CSAT, cómo lo calculas con una fórmula sencilla y por qué un 78 % puede significar dos cosas muy distintas: el indicador de satisfacción de cada punto de contacto.

Autora en empirio.ai - Maria Malzewpor Maria MalzewActualizado el 24 de septiembre de 2026Tiempo de lectura 13 min

Un taller mecánico de Valencia manda un SMS con un enlace a cada cliente que recoge el coche después de la revisión. Detrás del enlace hay una sola pregunta. En febrero, el 89 % de las respuestas son de clientes satisfechos. En marzo, el 72 %. La cifra no explica la caída, pero el motivo no cuesta encontrarlo: con las Fallas el taller cerró dos días, las citas se amontonaron y varios coches se entregaron un día más tarde de lo prometido.

El Customer Satisfaction Score es un indicador que mide la satisfacción de los clientes con una experiencia concreta, como una compra, una entrega o una llamada al servicio de atención. Justo después de esa experiencia preguntas cómo de satisfecha ha quedado la persona, en una escala de 1 (muy insatisfecho) a 5 (muy satisfecho), y el CSAT es el porcentaje de respuestas con 4 o 5 sobre el total. Cuando acabes de leer sabrás plantear la pregunta, calcular el valor con dos repartos de ejemplo, situarlo y ver lo que la cifra se calla.


📌 Lo esencial de un vistazo

  • El CSAT mide la satisfacción con una experiencia concreta, de 1 a 5.
  • Solo cuentan como satisfechas las respuestas 4 y 5.
  • CSAT = respuestas satisfechas ÷ total de respuestas × 100.
  • El resultado va de 0 a 100 %.
  • Se pregunta justo después de una compra, una entrega o una consulta.

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¿Qué es el CSAT?

El Customer Satisfaction Score, CSAT para abreviar, es el indicador de satisfacción de un punto de contacto concreto y se construye con una sola pregunta:

«En general, ¿cómo de satisfecho estás con nuestro servicio?»

Se responde en una escala de 1 (muy insatisfecho) a 5 (muy satisfecho) y cada nivel lleva su propia etiqueta: muy insatisfecho, insatisfecho, neutral, satisfecho y muy satisfecho. En eso se aparta de la escala del NPS, donde solo se rotulan los dos extremos.

Pregunta CSAT en una encuesta de empirio.ai sobre la satisfacción con un producto, servicio o experiencia, con cinco respuestas etiquetadas de muy insatisfecho a muy satisfecho (interfaz en inglés)

El CSAT no tiene inventor ni fecha de nacimiento. La pregunta por la satisfacción es tan antigua como la propia encuesta a clientes y nadie la ha registrado como marca. Hasta qué punto está extendida lo muestra un estudio del Corporate Executive Board, hoy parte de Gartner, publicado en 2010 en Harvard Business Review: alrededor del 80 % de las organizaciones de atención al cliente analizadas usaban el CSAT como su indicador principal.

Su punto fuerte es la cercanía al momento. No pregunta qué opinas de la empresa en general, sino cómo ha ido hoy: en el mostrador, con el repartidor o al teléfono. Por eso encaja con equipos que quieren mejorar un paso concreto y necesitan comprobar pronto si el cambio funciona.

Diferencia entre «satisfecho» y «fiel»

Quedar satisfecho no significa volver. En ese mismo estudio, el 20 % de los clientes satisfechos tenía intención de cambiar de proveedor, mientras que el 28 % de los insatisfechos pensaba quedarse. El CSAT describe el ánimo después de una experiencia, no el vínculo con tu empresa.

Satisfecho, neutral, insatisfecho: los niveles de respuesta

Al analizar los resultados, los cinco niveles se agrupan en tres bloques:

  • Satisfechos con 4 y 5: son los únicos que suman en el CSAT.
  • Neutrales con 3: no cuentan como satisfechos, pero engordan el total y así bajan el valor.
  • Insatisfechos con 1 y 2: la señal para ir a buscar el motivo.

En investigación de mercados a este recuento se le llama top two box: solo valen las dos casillas de arriba. El 3 no recibe ningún trato de favor, y con razón. Quien marca «neutral» no suele haber vivido nada malo, pero tampoco nada que vaya a recordar con gusto.

Hay empresas que usan siete niveles, caritas o estrellas en lugar de cinco números. Se puede, siempre que decidas antes qué niveles cuentan como satisfechos y no toques esa regla después. Técnicamente, todas estas variantes son una escala de valoración con niveles etiquetados.

Consejo

La satisfacción es solo media historia. Cuánto le ha costado a alguien resolver su gestión lo mide el Customer Effort Score. Tras una consulta al servicio técnico merece la pena hacer las dos preguntas seguidas: quien fue atendido con amabilidad pero tuvo que explicar su problema a tres personas distintas suele poner un 4 en satisfacción y una nota bastante peor en esfuerzo.

Cómo calcular el CSAT: fórmula y ejemplo

El CSAT se calcula dividiendo las respuestas satisfechas (niveles 4 y 5) entre el total de respuestas y multiplicando por 100, lo que da un porcentaje entre 0 y 100.

  1. Cuenta las respuestas de cada nivel. ¿Cuántas veces salió cada número del 5 al 1?
  2. Suma las satisfechas. Junta los niveles 4 y 5.
  3. Calcula la proporción. Divide esa suma entre el total y multiplica por 100.

Con el recuento por niveles puedes calcular el CSAT al instante en nuestra calculadora, que añade la valoración media.

Fórmula del Customer Satisfaction Score

CSAT = respuestas satisfechas (niveles 4 y 5) ÷ total de respuestas × 100

El taller de Valencia reúne 100 respuestas tras las revisiones de abril:

NivelRespuestas¿Satisfecha?
5 muy satisfecho44sí
4 satisfecho34sí
3 neutral9no
2 insatisfecho8no
1 muy insatisfecho5no
Total10078 satisfechas

44 más 34 dan 78 respuestas satisfechas de 100, así que el CSAT es del 78 %. La valoración media de todas las respuestas es 4,04.

Otro taller de la ciudad llega también al 78 %, pero por otro camino: 24 respuestas con 5, 54 con 4, ninguna en el centro y 22 con 1. La media baja a 3,58. Allí más de una de cada cinco personas salió muy insatisfecha, en el primero una de cada veinte. Por eso conviene mirar siempre la media y cuánta gente ha marcado el 1.

Consejo

Calcula un CSAT para cada punto de contacto: cita, presupuesto, reparación y entrega del coche. Una cifra única tapa justo el paso que falla. Un 93 % en el mostrador y un 64 % en el plazo de entrega, mezclados, dan un valor que tranquiliza a todos y no ayuda a nadie.

Infografía en inglés sobre el Customer Satisfaction Score: escala de 1 (muy insatisfecho) a 5 (muy satisfecho), los niveles 4 y 5 cuentan como satisfechos y la fórmula CSAT = respuestas satisfechas ÷ total de respuestas × 100, con un ejemplo de 100 respuestas, 78 de ellas satisfechas, y un CSAT del 78 %

¿Qué es un buen valor de CSAT?

No hay un porcentaje a partir del cual un CSAT sea bueno en cualquier sector. Tras una compra la gente suele contestar con más generosidad que tras una reclamación, y a un hotel se le exige más que a una empresa de mensajería. Como orientación aproximada, nuestra calculadora de CSAT usa estos rangos, una ayuda para leer la cifra y no una norma:

  • 85 a 100 %: muy bueno. Casi todo el mundo sale satisfecho del contacto.
  • 75 a 84 %: bueno. La gran mayoría está satisfecha, aunque queda margen.
  • 60 a 74 %: mejorable. Entre una de cada cuatro y cuatro de cada diez personas no han quedado convencidas.
  • 0 a 59 %: crítico. En este punto de contacto algo falla de raíz.

Con su 78 %, el taller del ejemplo está en la franja buena. Llama la atención lo altos que suelen salir los valores de CSAT: por cortesía, mucha gente marca «satisfecho» antes que «neutral». Por eso una bajada de cinco puntos ya merece que te pares a mirarla. Más te dice la evolución en el mismo punto: si la satisfacción con la entrega cae tres meses seguidos, algo ha cambiado, aunque el valor todavía se considere bueno. Y si tienes locales en varios países, compara cada país consigo mismo, porque la forma de usar una escala de respuesta no es igual en todas partes.

Atención

No confundas el CSAT con el American Customer Satisfaction Index (ACSI), que nació en 1994 en la Universidad de Míchigan. El ACSI es un índice de 0 a 100 que combina varias preguntas mediante un modelo estadístico. Un ACSI de 78 y un CSAT del 78 % no tienen nada que ver, aunque las cifras coincidan.

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Cómo plantear la pregunta del CSAT en el cuestionario

En el CSAT el momento pesa más que en cualquier otro indicador. La pregunta tiene que llegar lo más cerca posible de la experiencia que valora: al pagar, unas horas después de la entrega o nada más cerrar la incidencia. Una semana más tarde, el recuerdo ya se ha mezclado con todo lo que vino después.

Cuanto más concreta sea la pregunta, más útil será la respuesta. «¿Cómo de satisfecho estás con la revisión de hoy?» te da más que «¿Cómo de satisfecho estás con nosotros?». Si quieres valorar varias etapas, haz la pregunta de satisfacción por separado para cada una, como en nuestra plantilla de satisfacción del cliente (CSAT). Cómo encajar esas preguntas en un orden lógico lo explicamos en la guía para hacer un cuestionario.

Qué revisar antes de enviar la pregunta del CSAT

  • La pregunta nombra la experiencia concreta que se valora.
  • Los cinco niveles llevan etiqueta, de «muy insatisfecho» a «muy satisfecho».
  • La escala va siempre en el mismo sentido, con la satisfacción a la derecha.
  • La pregunta llega pronto, a ser posible el mismo día.
  • Está decidido que solo el 4 y el 5 cuentan como satisfechos.
  • Tras un 1 o un 2 aparece una pregunta abierta sobre el motivo.

Consejo

Haz que tras un 1 o un 2 salga automáticamente una pregunta abierta, por ejemplo «¿Qué podríamos haber hecho mejor?». A quien está satisfecho no hace falta interrogarlo, a quien no lo está sí. Con una pregunta filtro la encuesta sigue siendo corta para los demás y recibes el porqué justo donde lo necesitas.

Ventajas y desventajas del CSAT

El CSAT es el indicador con el que empiezan casi todos los equipos, porque se entiende sin explicación. Eso lo hace popular y, a la vez, fácil de malinterpretar.

Por qué el CSAT funciona

  • Un porcentaje de clientes satisfechos no necesita traducción.
  • Se puede colgar de cada punto de contacto y señala dónde se atasca algo.
  • La pregunta se contesta en segundos y eso mantiene alta la participación.
  • Como llega justo después de la experiencia, tu equipo puede reaccionar el mismo día.
  • Vale en cualquier sitio: en la tienda, en la web, tras un curso o un evento.

Qué pagas a cambio

  • Mucha satisfacción no garantiza que el cliente vuelva.
  • Los valores salen altos porque mucha gente marca «satisfecho» por cortesía.
  • Describe solo el momento preguntado, no toda la relación con el cliente.
  • Escalas y reglas de recuento varían tanto que comparar con otras empresas apenas sirve.
  • El top two box borra el reparto: la diferencia entre un 1 y un 3 desaparece.

Lo que el CSAT no mide

El CSAT es una foto de un instante con un encuadre muy claro. Quien le saca más de lo que recoge acaba tomando malas decisiones.

Antes de convertir la cifra en un objetivo o en un bonus, conviene conocer tres huecos.

Dice poco sobre la fidelidad

El estudio publicado en Harvard Business Review apenas encontró relación entre satisfacción y lealtad. La gente se va a la competencia después de una buena experiencia porque es más barata o le pilla más cerca. Si alguien se queda o te recomienda lo mides mejor con otros indicadores.

Solo ve el momento y a quien llegó hasta él

El CSAT solo conoce a quienes alcanzaron el punto de contacto. Quien abandonó el pedido a medias o no volvió tras la primera visita no aparece en ninguna pregunta de satisfacción. Tampoco ve lo que pasa después: en España, la reparación de un turismo está cubierta por una garantía de tres meses o 2000 kilómetros según el artículo 16 del Real Decreto 1457/1986. Si la avería vuelve en ese plazo, el disgusto llega semanas más tarde y el 5 del día de la recogida sigue ahí, intacto.

Casi no se puede comparar entre empresas

Una empresa cuenta el 4 y el 5 en una escala de cinco, otra el 6 y el 7 en una de siete, una tercera solo la nota máxima. Todas lo llaman CSAT. Los valores que publican otras empresas sirven, como mucho, para hacerse una idea, nunca como vara de medir.

El CSAT te dice cómo salió un momento. Si la relación aguanta, eso se mide en otra parte.

El CSAT frente a otros indicadores

El CSAT es uno de los tres indicadores que se han impuesto en las encuestas a clientes. Cada uno hace una pregunta distinta:

  • El CSAT mide lo satisfecha que ha quedado una persona con una experiencia concreta. Valora el momento.
  • El CES (Customer Effort Score) mide lo fácil que ha sido resolver una gestión. Valora el camino hasta ahí.
  • El NPS (Net Promoter Score) pregunta qué probabilidad hay de que alguien recomiende tu empresa. Valora la relación en su conjunto.

Cuándo conviene cada cifra y cómo se complementan lo explicamos en la comparativa de NPS, CSAT y CES.

Errores típicos en las encuestas CSAT

Un CSAT se monta en un momento y se estropea igual de rápido. Lo básico para cualquier encuesta lo tienes en nuestros 8 consejos para crear la encuesta online perfecta. Con el CSAT hay tres fallos que vemos una y otra vez.

La pregunta llega tarde o es demasiado general

Una encuesta de satisfacción dos semanas después de la compra ya no pregunta por la compra, sino por todo lo que ha pasado desde entonces. Lo mismo ocurre con un «¿Cómo de satisfecho estás con nosotros?» sin más. Nombra la experiencia y pregunta mientras está fresca.

Solo reciben la encuesta los casos resueltos

Algunos sistemas mandan la pregunta del CSAT solo cuando una incidencia se marca como resuelta. A quien se quedó con el problema a medias no se le pregunta nunca. El valor sube sin que el servicio haya mejorado en nada. Envía la pregunta tras cada contacto cerrado, también tras los incómodos.

La regla de recuento cambia por el camino

Los cinco niveles se convierten en caritas, el top two pasa a top one o alguien quita el punto neutral. Cada uno de esos cambios mueve el valor aunque la clientela esté igual de satisfecha que antes. Fija escala y forma de contar una vez y déjalas por escrito, para que quien venga detrás pueda seguir comparando.

Conclusión

El CSAT es la forma más directa de preguntar, después de una experiencia, qué tal ha ido. Se plantea rápido, se calcula fácil y se entiende a la primera. Su límite es igual de claro: describe un momento y no una relación. Pregunta de forma concreta y a tiempo, cuenta solo el 4 y el 5 como satisfechos, pide el motivo a quien no lo está y calcula cada punto de contacto por separado. ¡Así el CSAT te señala con bastante precisión dónde tienes que ponerte manos a la obra!

Cómo seguir


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Preguntas frecuentes

El CSAT (Customer Satisfaction Score) es un indicador que mide la satisfacción de los clientes con una experiencia concreta, como una compra, una reparación o una llamada al servicio de atención. Justo después se pregunta cómo de satisfecha ha quedado la persona, en una escala de 1 (muy insatisfecho) a 5 (muy satisfecho). El CSAT es el porcentaje de respuestas con 4 o 5 sobre el total.

El CSAT se calcula dividiendo las respuestas satisfechas, es decir, las de los niveles 4 y 5, entre el total de respuestas y multiplicando por 100. Las respuestas neutrales e insatisfechas solo cuentan en el total. Con 100 respuestas, 44 en el nivel 5 y 34 en el nivel 4, el CSAT es del 78 %. Conviene dar también la valoración media, que en ese caso es 4,04.

No existe un umbral de CSAT válido para todos los sectores, porque el punto de contacto y el tipo de negocio influyen mucho en el resultado. Como orientación, la calculadora de CSAT de empirio.ai usa estos rangos: 85 a 100 % muy bueno, 75 a 84 % bueno, 60 a 74 % mejorable y 0 a 59 % crítico. Más útil es seguir la evolución en el mismo punto.

El CSAT se entiende al instante como porcentaje y se puede vincular a cada punto de contacto, de la compra a la entrega o la atención posventa. La pregunta se contesta en segundos, lo que mantiene alta la participación. Como llega justo después de la experiencia, el equipo puede reaccionar pronto y comprobar enseguida si una mejora en ese paso concreto funciona.

El CSAT dice poco sobre si los clientes volverán y suele salir alto, porque mucha gente marca «satisfecho» por cortesía. Solo describe el momento preguntado, no la relación completa. Además, escalas y formas de contar cambian mucho de una empresa a otra, así que los valores ajenos apenas se pueden comparar, y el top two box oculta cómo se reparten las respuestas.

La pregunta del CSAT nombra la experiencia concreta, por ejemplo: ¿cómo de satisfecho estás con la reparación de tu coche? Llega a ser posible el mismo día, usa cinco niveles etiquetados de muy insatisfecho a muy satisfecho y mantiene siempre el mismo sentido de la escala. Tras un 1 o un 2 se muestra una pregunta abierta sobre el motivo de la valoración.

El CSAT se mide mejor de forma continua, tras cada contacto cerrado en el punto que quieres vigilar, y se analiza a intervalos fijos, por ejemplo cada mes. Para no saturar a nadie, pon un límite, como una pregunta de CSAT por persona y mes como máximo. Lo importante es que el momento y el punto de contacto no cambien entre una medición y otra.

El CSAT pregunta lo satisfecha que ha quedado una persona con una experiencia, el CES pregunta lo fácil que le ha resultado resolver su gestión. Una llamada al servicio técnico puede ser amable y dejar buen sabor aunque el cliente haya tenido que repetir su problema varias veces. En ese caso el CSAT sale bien y el CES mal, y por eso ambas preguntas se complementan.

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