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Fundamentos de la investigación empírica | empirio

Empírico no significa cuantitativo, y reutilizar datos ajenos no es un atajo. Descubre qué vía encaja con tu pregunta y cómo defenderla en el apartado de metodología.

Autora en empirio.ai - Maria Malzewpor Maria MalzewActualizado el 8 de septiembre de 2026Tiempo de lectura 17 min

Pregunta a tres estudiantes qué significa «empírico» y recibirás tres respuestas distintas: una encuesta propia, números, o sencillamente lo contrario de la teoría. Las tres se quedan cortas.

La investigación empírica es la respuesta sistemática a una pregunta de investigación mediante datos sobre la realidad observable, en lugar de apoyarse únicamente en literatura y argumentación, y esa definición vale igual si los datos son cifras que si son transcripciones de entrevistas. Que los recojas tú o los saques de un archivo tampoco lo decide. Al terminar este artículo sabrás qué vía encaja con tu pregunta y cómo justificar tu elección en el apartado de metodología.


📌 Lo esencial de un vistazo

  • La investigación empírica responde a una pregunta con datos, no con argumentos.
  • Empírico no es sinónimo de cuantitativo. Una entrevista en profundidad también es empírica.
  • Los datos ya recogidos cuentan: el Banco de Datos del CIS reúne más de 2.500 estudios.
  • Antes de la primera pregunta van la base jurídica y el consentimiento, según el RGPD y la LOPDGDD.
  • Un trabajo de revisión bibliográfica no es una salida de emergencia, sino un procedimiento propio.

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Qué es la investigación empírica: definición y delimitación

La investigación empírica es un procedimiento que responde a una pregunta de investigación mediante la recogida y el análisis sistemáticos de datos sobre la realidad observable. El polo opuesto no es la literatura, sino la argumentación pura.

El término procede del griego empeiría, o sea, experiencia. Ahí está el riesgo de confusión, porque experiencia también tiene quien pregunta a su círculo de amistades. Lo que separa el enfoque empírico de la observación cotidiana no es la experiencia en sí, sino el trato que se le da.

La distinción se concreta en cuatro puntos. El saber cotidiano surge de pasada, la investigación empírica sigue un plan fijado de antemano. El saber cotidiano retiene lo que encaja en la idea previa, la investigación empírica documenta también los casos que estorban. El saber cotidiano se maneja con conceptos difusos, la investigación empírica define cada concepto hasta hacerlo medible. Y el saber cotidiano se queda en lo privado, mientras que la investigación empírica se escribe para que otra persona la pueda reconstruir.

RasgoObservación cotidianaInvestigación empírica
Selección de casosal azar, lo que uno se encuentraprocedimiento de muestreo fijado antes
Contraejemplossuelen pasar inadvertidosse recogen y se comunican
Conceptosquedan difusosse vuelven medibles
Trazabilidadno admite comprobaciónel procedimiento queda documentado

Conviene invertir la frase: no todo trabajo científico es empírico, y ahí no hay carencia alguna. Una demostración matemática, una interpretación jurídica y una aclaración conceptual filosófica son trabajo científico sin una sola cifra recogida.

Dos errores que aparecen en casi todas partes

Dos afirmaciones sobre la investigación empírica están tan extendidas que ya casi nadie las revisa. Ambas suenan razonables, y ambas empujan a los estudiantes hacia un procedimiento más costoso del que su pregunta necesita.

Te mostramos los dos por separado, porque el daño lo hacen en sitios distintos: el primer error te quita métodos que encajarían, el segundo te quita datos que ya existen.

El error de creer que empírico significa números

Empírico y cuantitativo no son lo mismo. Una entrevista semiestructurada con seis enfermeras recoge datos sobre la realidad observable, los analiza de forma sistemática y resulta plenamente empírica, aunque al final no aparezca ni un porcentaje. El eje cuantitativo frente a cualitativo describe el tipo de dato, no la cuestión de si llegan a recogerse datos.

El error tiene un efecto secundario visible. Como muchas guías convierten objetividad, fiabilidad y validez en requisito de toda empiría, los trabajos cualitativos acaban medidos con una vara para la que nunca se construyeron. Los tres criterios proceden de la teoría clásica de los tests, de raíz cuantitativa. La investigación cualitativa tiene catálogos propios, y quien aplica el equivocado concluye que su trabajo es metodológicamente débil sin serlo.

El error de oponer investigación empírica y revisión bibliográfica

La contraposición entre trabajo empírico y trabajo bibliográfico es una simplificación que se desmiente sola en cuanto se mira de cerca. Un metaanálisis y una revisión sistemática trabajan solo con material ya existente y aun así son empíricos: recogen, codifican y analizan resultados de estudios publicados. Por eso las mismas guías que sostienen la oposición enumeran dos párrafos después el metaanálisis entre los métodos empíricos.

La línea limpia no pasa entre datos propios y literatura, sino entre dos preguntas distintas. ¿Se trabaja sobre un material de datos siguiendo reglas fijadas antes, o se ordena y se discute el estado de la cuestión? Lo primero es empírico aunque no haya trabajo de campo. Lo segundo es un trabajo teórico aunque se lean cientos de estudios.

💡 Consejo

Somete tu plan a una sola pregunta: al final, ¿queda un material que hayas recorrido según reglas fijadas de antemano? Si la respuesta es sí, tu trabajo es empírico. Que ese material sean cuestionarios, transcripciones o cuarenta estudios codificados no cambia nada.

Métodos de investigación empírica: cualitativo, cuantitativo y mixto

La elección del método se deriva de la pregunta de investigación, nunca del gusto de quien investiga. Una pregunta por frecuencias, distribuciones o relaciones pide cifras. Una pregunta por significados, motivos o procesos pide texto.

En la práctica, formula tu pregunta con la precisión suficiente para que el tipo de dato se lea en ella. «¿Cómo de satisfechos están los estudiantes de tercer curso con la orientación académica?» pide una encuesta estandarizada. «¿En qué se fijan para decidir si esa orientación les ha servido?» pide entrevistas. Las dos preguntas tocan el mismo tema y llevan a métodos de investigación muy distintos. Cuando los propios términos bailan, el artículo Qué es una encuesta separa encuesta, sondeo y cuestionario.

Métodos cuantitativos: medir y comparar

La investigación cuantitativa fija un rasgo de manera que pueda registrarse igual en muchos casos. El instrumento de la investigación cuantitativa queda cerrado antes del campo y no se retoca después, porque si no se rompe la comparabilidad. Son típicas las encuestas estandarizadas, la observación estructurada, el análisis de contenido cuantitativo y los experimentos. La ganancia está en la comparabilidad y el precio en la profundidad: lo que no se previó en el cuestionario no aparece en los datos.

Métodos cualitativos: comprender y reconstruir

La investigación cualitativa mantiene el procedimiento abierto a propósito, para que en el material salgan a la luz cosas con las que nadie contaba. A la investigación cualitativa pertenecen las entrevistas con guion, los grupos de discusión, la observación participante y el análisis de contenido cualitativo. El guion marca temas, no la literalidad ni el orden. Las muestras son pequeñas, el análisis lleva tiempo y los resultados valen de entrada para los casos estudiados, no para una población.

Métodos mixtos: los dos en un mismo trabajo

Los métodos mixtos combinan ambos enfoques dentro de un mismo diseño en lugar de repartirlos en dos trabajos. La secuencia más frecuente en un TFG arranca con unas pocas entrevistas para entender el terreno y contrasta después las conjeturas con un cuestionario estandarizado. El camino inverso funciona igual de bien: primero la encuesta y luego entrevistas que expliquen los resultados llamativos. Lo esencial es justificar la combinación en la metodología, porque si no dos medios estudios parecen un trabajo sobrecargado.

EnfoqueResponde a preguntas porRecogida habitual
Cuantitativofrecuencia, distribución, relacióncuestionario estandarizado, experimento
Cualitativosignificado, motivo, procesoentrevista con guion, grupo de discusión
Mixtoextensión y explicación a la vezentrevistas más cuestionario

De dónde salen tus datos: recogerlos o reutilizar los que ya existen

Casi todas las guías dan por hecho que un trabajo empírico empieza con una recogida propia. Montar tu encuesta es la vía más conocida, pero no la única, y para muchas preguntas tampoco la mejor. La alternativa se llama análisis secundario.

La diferencia pesa. Una recogida propia te cuesta varias semanas entre instrumento, campo y depuración, y suele acabar en una muestra de tu propio entorno. Un conjunto de datos ya existente te entrega miles de casos el primer día, con un muestreo documentado. A cambio pierdes libertad sobre las preguntas: solo puedes analizar lo que en su momento se preguntó.

Cuatro vías hasta tus datos

Cuatro vías se te abren en la práctica, y no se excluyen entre sí. Muchos buenos trabajos de fin de grado combinan una recogida propia pequeña con un conjunto de datos de referencia que muestra cómo se sitúa esa muestra frente al conjunto de la población.

  1. Recogida propia. Construyes un instrumento y llevas tú la recogida de datos. Control total sobre las preguntas, carga de trabajo total.
  2. Datos de investigación social. El Banco de Datos del CIS ofrece microdatos anonimizados de sus estudios sin coste y sin cuenta de usuario, aunque «previamente hay que cumplimentar un formulario» y la descarga va estudio por estudio.
  3. Microdatos oficiales. El Instituto Nacional de Estadística publica los ficheros de microdatos de sus grandes operaciones continuas, entre ellas la Encuesta de Población Activa.
  4. Resultados ya publicados. Para una revisión sistemática o un metaanálisis, los resultados de estudios ajenos son el material mismo.

Conviene saber dónde empieza el coste. El catálogo del CIS reúne 2.578 estudios y 3.945 series, y las tarifas de 5 a 15 euros que figuran en la página de peticiones específicas se refieren a explotaciones a medida, no al archivo: la propia página remite antes a «consultar ficheros disponibles gratuitamente en internet». El CIS ofrece además el servicio FID, descrito como «servicio automático y gratuito de la extracción integrada de microdatos». Las instrucciones sobre los ficheros de datos explican los formatos disponibles (datos a septiembre de 2026).

Voluntaria u obligatoria: dos reglas muy distintas

Tu encuesta de TFG es voluntaria y la Encuesta de Población Activa no lo es, y esa asimetría explica muchas cosas sobre la calidad de una muestra. El Instituto Nacional de Estadística realiza la EPA con periodicidad trimestral desde 1964 y cifra el tamaño de campo en «unas 47.500 viviendas al trimestre», alrededor de 114.000 personas.

La participación no queda al gusto del hogar. El INE señala que las respuestas «son obligatorias para los hogares seleccionados, de acuerdo con la normativa estadística», un deber que arranca de la Ley 12/1989 de la Función Estadística Pública y del Plan Estadístico Nacional. Ninguna encuesta estudiantil alcanza esa base, así que compararte con la ficha metodológica de la EPA es más útil que imitarla.

Si te decides por una recogida propia, la encuesta online es la vía más frecuente en los trabajos de fin de grado. Por qué funciona y a quién deja fuera lo trata el artículo sobre la encuesta online como método empírico. Su comparación con el correo postal, el teléfono y la entrevista presencial está en el artículo sobre la encuesta online y sus límites.

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Fases de una investigación empírica: seis decisiones

El desarrollo de una investigación empírica se divide en la literatura metodológica con distinto grado de detalle, casi siempre entre cinco y nueve fases. Para la práctica importa menos el número de fases que la idea de fondo: en seis puntos tomas una decisión que condiciona todo lo que viene después.

El orden de las seis decisiones no es una recomendación, sino una cadena de dependencias. Quien elige el análisis después del trabajo de campo descubre a veces que las escalas no permiten el cálculo previsto. Por eso el paso seis pertenece mentalmente al paso tres.

  1. Fijar la pregunta de investigación. La pregunta de investigación ha de ser tan estrecha que de ella se derive una recogida concreta.
  2. Formular hipótesis donde corresponda. Los estudios contrastivos necesitan hipótesis, los exploratorios no.
  3. Elegir el diseño. El diseño de investigación fija método, momentos de recogida y selección de casos.
  4. Hacer medibles los conceptos. «Satisfacción con los estudios» no es una variable, sino una palabra hasta que se traduce en preguntas y escalas.
  5. Determinar la muestra. Procedimiento y tamaño de la muestra deciden sobre qué puedes afirmar algo al final.
  6. Fijar el análisis. Cuál de los métodos de análisis entra en juego depende del nivel de medición, no de tu deseo.

El recorrido completo, con ejemplos y calendario, está en el artículo sobre el proceso de investigación empírica.

Protección de datos y ética: qué debe estar resuelto antes de la primera pregunta

En cuanto preguntas a personas tratas datos personales, y lo haces antes de analizar la primera respuesta. El punto falta en casi todas las guías de investigación empírica, aunque lleven a los estudiantes directamente a entrevistas y encuestas.

Una recogida sin base jurídica no se arregla después: anonimizar al final no vuelve lícito lo que ya se hizo. En España rigen el Reglamento General de Protección de Datos y la Ley Orgánica 3/2018, la LOPDGDD, y la autoridad competente es la Agencia Española de Protección de Datos. Conviene deshacer aquí un malentendido frecuente: la disposición adicional decimoséptima de la LOPDGDD abre con «el tratamiento de datos en la investigación en salud se regirá», de modo que su régimen especial cubre la investigación sanitaria y no los trabajos académicos en general.

Base jurídica: casi siempre el consentimiento

La regla que sostiene tu trabajo cabe en dos frases. Si los datos son verdaderamente anónimos, sin nombre, sin correo electrónico y sin registro de IP, no hay datos personales y la normativa de protección de datos no entra en juego. Si no lo son, necesitas una base jurídica antes de recoger nada, y en un trabajo académico esa base suele ser el consentimiento de las personas participantes, informado, libre y revocable.

Comité de ética: no siempre, pero más a menudo de lo que parece

Ninguna norma estatal obliga con carácter general a pasar un trabajo académico por un comité de ética. La obligación legal existe en investigación biomédica, donde la Ley 14/2007 exige «el previo y preceptivo informe favorable del Comité de Ética».

Fuera de ese ámbito manda cada universidad, y varias han ampliado el alcance por su cuenta: la Universidad de Alicante incluye expresamente «proyectos o trabajos de investigación (TFG, TFM o tesis doctorales)» y precisa que «deberá ser el/la tutor/a o director/a quien presente la solicitud», porque el estudiantado carece de perfil de personal docente e investigador. Los formularios del comité de ética de la Universidad de Alicante orientan sobre qué se pregunta (datos a septiembre de 2026).

⚠️ Atención

Una encuesta para el TFG no es una encuesta privada. Si detrás de la recogida hay una universidad, una asociación o una empresa, la herramienta que uses necesita un contrato de encargado del tratamiento conforme al artículo 28 del RGPD. Aclara antes de elegir herramienta si tu proveedor lo ofrece.

Para el caso concreto responde la delegación de protección de datos de tu universidad, y para las dudas éticas, tu tutora o tutor académico. Este artículo no sustituye asesoramiento jurídico ni la información oficial de tu centro.

Cuándo un trabajo de fin de grado no tiene por qué ser empírico

Muchos estudiantes empiezan decidiendo que van a hacer «algo empírico» y buscan luego una pregunta que encaje. El orden está invertido y produce el trabajo típico con 43 respuestas del propio curso, que al final no sostiene nada.

La comprobación honesta va al revés. Hay preguntas para las que una recogida propia no solo sobra, sino que resulta peor que mirar la literatura o los datos disponibles. Y hay normativas de trabajos de fin de grado que exigen expresamente una parte empírica. Aclara ambas cosas antes de matricular el tema.

Si tu pregunta …… entonces encaja
pregunta por el estado de la cuestiónuna revisión bibliográfica
quiere reunir muchos resultados sueltosuna revisión sistemática
afecta a frecuencias en un grupo grandeun análisis secundario de datos ya recogidos
afecta a un grupo poco investigadouna recogida cualitativa propia
quiere contrastar una relación concretauna recogida cuantitativa propia

Una revisión bibliográfica no es el recurso de quien no encuentra participantes. Constituye un procedimiento propio con exigencias propias: estrategia de búsqueda reproducible, selección de fuentes justificada, valoración en lugar de enumeración. Quien lo hace con limpieza entrega más que una encuesta con la muestra medio vacía.

Si en cambio tu normativa exige una parte empírica, manda esa norma. Qué toca hacer entonces y cómo encaja la parte empírica en el índice está en el artículo sobre el TFG y el TFM empíricos. En cualquier caso manda la normativa de tu universidad, que fija también los créditos ECTS y el acto de defensa.

Cómo reconocer un trabajo empírico sólido

Que una investigación empírica sostenga no se decide por el tamaño de la muestra, sino por si el procedimiento encaja con la pregunta y está a la vista. Para eso existen criterios de calidad, y el fallo más común consiste en aplicar el catálogo equivocado.

Para los estudios cuantitativos valen objetividad, fiabilidad y validez. Objetividad significa que el resultado no depende de quién recoge y analiza. Fiabilidad significa que una repetición en las mismas condiciones lleva al mismo resultado. Validez significa que el instrumento mide de verdad lo que dice medir. Esa tercera definición se reproduce mal a menudo, convertida en la pregunta de si los resultados responden a la pregunta de investigación, que es otra cosa.

Para los estudios cualitativos se han desarrollado catálogos propios, porque ahí la repetibilidad no es una vara con sentido. En el centro están la trazabilidad del procedimiento, la adecuación del método al objeto y la explicitación del papel propio en el campo. Qué catálogo encaja con tu trabajo y cómo aplicarlo en la metodología lo muestra el artículo sobre los criterios de calidad cualitativos y cuantitativos.

Una investigación no se vuelve buena por tener muchos casos, sino porque otra persona puede reconstruir lo que hiciste.

Como lectura de apoyo en español, el Centro de Investigaciones Sociológicas edita la colección Cuadernos metodológicos, dirigida según la propia casa «tanto al investigador interesado en las técnicas y recursos metodológicos como a los estudiantes». Comprueba siempre qué manual figura en la bibliografía de tu asignatura.

Errores frecuentes en el primer trabajo empírico

Cuatro fallos reaparecen una y otra vez en los trabajos de fin de grado. Tienen en común que nacen pronto y se ven tarde, casi siempre cuando los datos ya están recogidos y no queda nada que salvar.

Quien los conoce corrige el rumbo en la planificación, lo que cuesta unos días y ahorra una fase de campo entera.

El método va por delante de la pregunta

Quien decide hacer una encuesta y piensa después qué preguntar invierte la dependencia. El resultado son cuestionarios que rozan muchas cosas y no responden a ninguna. La pregunta va primero y de ella se sigue el método. Si el método viene dado por razones prácticas, por ejemplo porque lo marca tu tutora académica, entonces la pregunta se ajusta antes de que nazca el cuestionario.

La muestra es el círculo de amistades

Una encuesta repartida por el chat del curso y por Instagram llega a personas que se parecen entre sí. No hay drama mientras conste en la metodología y los resultados se formulen con la prudencia correspondiente. El problema aparece cuando en las conclusiones se habla de «los estudiantes» sin más. Que una recogida sea representativa depende del procedimiento de selección, no del número de respuestas.

El nivel de medición se comprueba al analizar

Poder calcular una media, una correlación o solo frecuencias depende del nivel de medición de tus variables. Qué nivel de medición tiene una pregunta se decide al construir el cuestionario, no al analizar. Quien descubre en el programa estadístico que todas sus preguntas son nominales ya no puede hacer el cálculo previsto.

La metodología describe en vez de justificar

«Se realizó una encuesta online» es una descripción. Lo que se espera es una justificación: por qué ese método encaja con esa pregunta, qué alternativa había y por qué quedó descartada. Tres frases suelen bastar, y marcan la diferencia entre un trabajo documentado y un trabajo valorado. Justo ese punto falta en casi todas las guías y aparece casi siempre en la defensa.

Conclusión

La investigación empírica es menos una técnica que una actitud: fijas de antemano en qué vas a apoyar tu respuesta y te atienes a ello, también cuando el resultado incomoda. Que salgan cifras o transcripciones, y que recojas tú o uses un conjunto de datos existente, es cuestión de encaje y no de categoría. Comprueba primero si tu pregunta necesita datos y elige después el camino.

Cómo seguir


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Preguntas frecuentes

La investigación empírica responde a una pregunta de investigación con datos sobre la realidad observable en lugar de hacerlo solo con argumentos. El procedimiento se fija antes de recoger nada y se documenta para que otra persona pueda reconstruirlo. Los datos pueden ser cifras o textos, y pueden proceder de una recogida propia o de un archivo ya existente.

Empírico y cuantitativo no significan lo mismo, porque el primer término describe si se trabaja con datos y el segundo, qué tipo de datos son. Una entrevista con guion analizada de forma sistemática es investigación empírica sin una sola cifra. Objetividad, fiabilidad y validez proceden de la tradición cuantitativa y no sirven como vara para los trabajos cualitativos.

Una revisión sistemática y un metaanálisis son trabajos empíricos aunque no incluyan trabajo de campo propio, porque recogen, codifican y analizan resultados de estudios publicados. La línea separa el trabajo sistemático sobre un material del ensayo que ordena y discute el estado de la cuestión. Lo segundo es un trabajo teórico, igual de legítimo.

El Banco de Datos del Centro de Investigaciones Sociológicas ofrece microdatos anonimizados de sus estudios sin coste y sin cuenta de usuario, previa cumplimentación de un formulario y con descarga estudio por estudio. El catálogo supera los 2.500 estudios. El Instituto Nacional de Estadística publica además los ficheros de microdatos de la Encuesta de Población Activa.

El Reglamento General de Protección de Datos y la Ley Orgánica 3/2018 se aplican en cuanto la encuesta permita identificar a alguien. Si la recogida es de verdad anónima, sin nombre, sin correo y sin registro de IP, no hay datos personales. Si no lo es, hace falta una base jurídica previa, normalmente el consentimiento.

Ningún precepto estatal obliga con carácter general a que un trabajo académico pase por un comité de ética, salvo en investigación biomédica, donde la Ley 14/2007 exige informe favorable previo. Fuera de ese ámbito decide cada universidad. La Universidad de Alicante incluye TFG, TFM y tesis doctorales, y pide que la solicitud la presente el tutor o la tutora.

El apartado de metodología falla sobre todo cuando describe en lugar de justificar. Escribir que se realizó una encuesta online no basta: hay que explicar por qué ese método encaja con la pregunta, qué alternativa existía y por qué quedó descartada. Tres frases suelen bastar y son justo las que se preguntan en la defensa.

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