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Escribir trabajo de fin de grado en la empresa: así es como funciona

TFG o TFM en una empresa: el recorrido desde el convenio hasta la defensa, cómo funciona la confidencialidad y cómo conseguir datos dentro de la empresa que tu universidad acepte.

Autora en empirio.ai - Maria Malzewpor Maria MalzewActualizado el 11 de septiembre de 2026Tiempo de lectura 14 min

Tienes el tema cerrado, la empresa ha dicho que sí y te hace ilusión trabajar con datos reales en lugar de con otra revisión bibliográfica. Y entonces pasas tres semanas esperando permiso para lanzar tu primera encuesta, porque nadie en la empresa sabe decirte quién tiene que autorizarla.

Un trabajo de fin de estudios en una empresa se hace firmando primero el convenio de cooperación educativa con tu universidad, asegurando un tutor académico y un tutor en la entidad colaboradora, dejando por escrito qué datos internos vas a poder usar y acordando la encuesta con dirección, recursos humanos y el delegado de protección de datos antes de enviar la primera invitación. Te contamos el recorrido completo, la confidencialidad y la parte que casi ninguna guía explica: cómo conseguir datos utilizables dentro de una empresa.


📌 Lo más importante

  • El convenio de cooperación educativa se firma antes de empezar.
  • Las prácticas académicas externas no generan una relación laboral.
  • Desde enero de 2024 cotizan también las prácticas no remuneradas.
  • El comité de empresa emite informe previo, no autoriza.
  • El SMI de 2026 es de 1.221 euros mensuales.

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Qué es un TFG o un TFM en una empresa

Un TFG o un TFM en una empresa es un trabajo de fin de estudios que desarrollas junto a una entidad colaboradora: el tema sale de un problema real de la organización, los datos salen de ahí y la calificación sigue dependiendo únicamente de tu universidad.

La empresa tiene intereses en el resultado, pero ninguna capacidad de decidir tu nota. Esa distinción parece obvia sobre el papel y es justo la que se difumina cuando llegan los resultados incómodos, así que conviene tenerla clara desde el primer día y decirla en voz alta en la primera reunión.

El marco habitual son las prácticas académicas externas, reguladas por el Real Decreto 592/2014, que distingue entre prácticas curriculares, integradas en el plan de estudios, y extracurriculares, voluntarias. La norma es tajante en un punto: de su realización no se derivarán en ningún caso obligaciones propias de una relación laboral. Eso explica varias cosas que luego sorprenden, empezando por la retribución.

Antes de comprometerte, aclara si tu trabajo necesita datos primarios. La diferencia entre un trabajo empírico y uno teórico determina cuánto acceso necesitas realmente, y cómo encajan tus propios datos en el capítulo de metodología lo tienes en la guía de investigación empírica. Si ya sabes en qué nivel estás, dos guías profundizan más: una sobre el TFG en una empresa y otra sobre el TFM en una empresa.

Las seis etapas de un trabajo de fin de estudios en una empresa

Un trabajo de fin de estudios en una empresa empieza más o menos un cuatrimestre antes de matricular la asignatura y recorre seis etapas, de las cuales las tres primeras son puramente administrativas. Juntarlas te quita semanas de escritura al final, porque el convenio y las autorizaciones no se tramitan en paralelo.

Calcula más margen del que te gustaría. Entre la primera conversación con la empresa y el día en que puedes lanzar la primera pregunta suelen pasar semanas que no cuentan dentro del plazo de entrega.

  1. Lee la normativa del centro. El reglamento de trabajos de fin de estudios dice si se admite una empresa externa y con qué plazos.
  2. Consigue tutor académico. Tu tutor tiene que aceptar el proyecto antes de que te comprometas con la empresa. Algunos departamentos no dirigen trabajos confidenciales.
  3. Convierte el encargo en pregunta de investigación. El problema operativo tiene que transformarse en una pregunta de investigación que aguante académicamente. Esa traducción es tu trabajo.
  4. Firma el convenio. El convenio de cooperación educativa fija el proyecto formativo, las horas, los tutores y, si la hay, la bolsa o ayuda al estudio.
  5. Consigue el visto bueno para la encuesta. Dirección, recursos humanos y protección de datos dicen que sí antes de que salga la primera invitación.
  6. Escribe, deposita y defiende. Acuerda antes quién asiste por parte de la empresa y qué cifras se pueden proyectar.

💡 Consejo

Después de la tercera etapa, junta a los dos tutores en una reunión, aunque sea por videollamada, y escribe después cinco líneas: tema, método, acceso a datos, fechas y publicación. Manda ese correo a ambos. Son diez minutos y es a lo que vuelves cuando las expectativas se separan en el cuarto mes.

Dos tutores, dos expectativas: cómo desactivar el conflicto

Un trabajo con empresa te deja con dos interlocutores que persiguen cosas distintas: el tutor académico valora la calidad de la investigación y el tutor de la entidad colaboradora espera algo que la organización pueda usar. La nota la pone la universidad y la empresa no influye en ella.

Casi siempre funciona. Se pone incómodo en un único punto, y ese punto llega antes de lo que la mayoría espera: cuando tus resultados no son los que la empresa esperaba. Una sugerencia de recortar un capítulo, suavizar una cifra o formular algo un poco más en positivo suena inofensiva y es justo el momento en que tu trabajo pierde su valor científico.

Una empresa puede retirar sus secretos comerciales. No puede retirar tus resultados.

En la práctica esto no se resuelve discutiendo, sino cambiando la forma de presentarlo. Nombres, centros de trabajo, facturación y referencias de producto se pueden anonimizar sin que desaparezca un solo hallazgo: la planta de Zaragoza pasa a ser Centro A y las cifras absolutas pasan a ser índices. Para eso sirve la anonimización, y muchas veces evita tener que pedir confidencialidad.

Si la objeción es de fondo y no de confidencialidad, informa a tu tutor académico de inmediato y por escrito. Un trabajo que recoge un resultado incómodo, lo explica y lo contextualiza se valora mejor que uno que solo confirma lo que la empresa ya creía.

Confidencialidad del TFG o TFM: quién decide y cuánto dura

La confidencialidad de un trabajo de fin de estudios no la decides tú ni la empresa por su cuenta: se solicita al centro y la resuelve un órgano académico. No existe una norma estatal única, así que cada universidad fija su procedimiento y sus plazos.

La Universidade de Vigo describe bien el modelo más extendido. El estudiante presenta la solicitud, la valora y resuelve la junta de centro o la comisión académica en quien delegue, y a partir de ahí la defensa sigue siendo pública salvo en las partes confidenciales, que quedan restringidas al estudiante, a las personas tutoras y al tribunal. Los miembros del tribunal firman un compromiso de confidencialidad y destruyen la documentación al terminar. El depósito existe, pero no se hace pública la copia completa.

Los plazos varían mucho de una universidad a otra, y conviene mirarlo antes de prometer nada a la empresa. El acuerdo de confidencialidad de la Universitat Autònoma de Barcelona, por ejemplo, fija un límite explícito: transcurridos diez años desde el archivo, la confidencialidad deja de tener efecto. Otras universidades no dan cifra y vinculan el fin de la restricción a una autorización de desclasificación.

⚠️ Atención

Pide la confidencialidad al principio, no al depositar. Si tu tutor descubre a cuatro semanas de la entrega que el trabajo lleva cláusula y su departamento no las acepta, te quedas eligiendo entre cambiar de tutor y cambiar de tema. Anonimizar la empresa suele resolver lo mismo sin ningún trámite.

La confidencialidad no detiene la evaluación. El tribunal lee el texto completo y el centro conserva su copia. Lo que manda es la normativa de tu universidad, y en caso de duda decide la comisión académica del título. Esta guía no sustituye a esa consulta.

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Recoger datos dentro de la empresa: la parte que casi nadie explica

Una encuesta dentro de una empresa necesita visto bueno antes de que salga la primera invitación, y normalmente de tres sitios: tu tutor en la entidad o alguien de dirección, recursos humanos y quien lleve protección de datos. Si falta uno, la encuesta se para, muchas veces a mitad del trabajo de campo.

La falta de autorizaciones es el motivo más frecuente de retraso en los trabajos con empresa. La mayoría de las guías sobre el tema explican con detalle la candidatura y el convenio y se detienen justo donde empieza la investigación. Así que aquí van las tres barreras en orden.

Comité de empresa: informe previo, no autorización

La representación de la plantilla en España tiene derecho a ser informada, no a vetar. Según el artículo 64.1 f) del Estatuto de los Trabajadores, el comité de empresa tiene derecho a emitir informe con carácter previo a la ejecución sobre la implantación y revisión de sistemas de organización y control del trabajo. Si la empresa presenta tu encuesta como una herramienta de gestión, ese trámite se activa.

El umbral importa. Hay comité de empresa a partir de cincuenta personas en el centro de trabajo, y entre seis y cuarenta y nueve la representación corresponde a delegados de personal. Por debajo de seis, no hay interlocutor formal y decide dirección. Ten en cuenta además el artículo 20.3 del mismo texto: la empresa puede adoptar medidas de vigilancia y control, pero guardando la consideración debida a la dignidad de la persona trabajadora. Preséntate pronto ante quien represente a la plantilla, lleva el cuestionario completo y explica cómo se garantiza el anonimato.

Protección de datos y anonimato: qué cambia dentro de una empresa

Los datos de la plantilla se rigen por el RGPD y por la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, cuyo Título X reconoce derechos digitales específicos en el ámbito laboral. La guía de la AEPD sobre protección de datos en las relaciones laborales, publicada en 2021 junto al Ministerio de Trabajo y a los agentes sociales, es el documento de referencia.

Para un trabajo de fin de estudios la salida es más sencilla de lo que parece. Si de entrada no recoges datos personales, el RGPD no se aplica a esas respuestas. Una encuesta realmente anónima no es solo la opción más respetuosa, también es la más tranquila jurídicamente. Lo que hay que revisar técnicamente está en la guía de protección de datos en encuestas. Esta sección no sustituye al asesoramiento jurídico y quien decide es el delegado de protección de datos de la empresa.

Equipos pequeños: cuando los datos demográficos delatan a la persona

Una encuesta solo es anónima si tampoco se puede identificar a nadie por vía indirecta. En una empresa de 3.000 personas, preguntar por departamento, franja de edad y antigüedad es inofensivo. En un equipo de ocho, esas tres respuestas son una huella única y todo el mundo en la sala lo sabe. La participación entonces no cae porque el tema sea delicado, sino porque la identificación resulta evidente.

Dos reglas resuelven esto de forma fiable. Pregunta datos demográficos solo si tu análisis los necesita de verdad, y agrúpalos con generosidad: tres franjas de edad en lugar del año de nacimiento, tres áreas en lugar de nueve departamentos. Y di en la invitación qué se guarda y qué no, en lugar de limitarte a afirmar la palabra anónimo. Cómo se plantea una encuesta interna de principio a fin lo tienes en la guía de encuestas a empleados.

Participación y muestra: con cuántas respuestas puedes contar

La muestra de un trabajo con empresa está casi siempre limitada por el tamaño de la plantilla, y eso es exactamente lo que tienes que explicar en el capítulo de metodología. Invitar a toda la plantilla de un centro no es un muestreo aleatorio: es un censo con autoselección en la respuesta.

Ninguna guía honesta puede prometerte una tasa de participación, porque depende del tamaño de la empresa, del tema y de cuánto lo respalde la dirección de forma visible. Así que calcula hacia atrás en lugar de fiarte de un número de un blog: ¿cuántos cuestionarios completos necesita tu análisis como mínimo y a cuántas personas tienes que invitar para llegar? Qué tamaño de muestra exige tu método se decide antes de invitar, no después.

Hay cinco palancas que suben la participación de forma perceptible y ninguna cuesta dinero:

  • La invitación llega visiblemente desde dirección, la participación sigue siendo voluntaria.
  • Responder durante la jornada está permitido, y por escrito.
  • La encuesta dura menos de diez minutos y lo dice antes.
  • Un único recordatorio a la semana, no tres.
  • Los resultados vuelven a la plantilla, con fecha concreta.

Devolver los resultados es la palanca más potente y la que más se olvida. Quien ya ha respondido alguna vez a una encuesta interna y nunca ha visto un resultado no vuelve a participar. Antes de escribir las conclusiones conviene además repasar cuándo una encuesta es representativa: puede serlo para la empresa que has estudiado, pero no para todo el sector.

Remuneración, horas y convenio: qué tiene que estar por escrito

La remuneración de un TFG o TFM en una empresa no está garantizada por ley. El Real Decreto 592/2014 solo obliga a que el convenio recoja la existencia, en su caso, de una bolsa o ayuda al estudio y la forma de abonarla, de modo que puede haberla o no haberla.

Lo que sí cambió, y mucho, es la Seguridad Social. Desde el 1 de enero de 2024 las prácticas formativas y las prácticas académicas externas determinan la inclusión en el sistema de la Seguridad Social de quien las realiza, también cuando no están remuneradas, en virtud de la disposición adicional quincuagésima segunda de la Ley General de la Seguridad Social introducida por el Real Decreto-ley 2/2023. En las prácticas no remuneradas las cotizaciones corren a cargo de la entidad. Como referencia salarial general, el salario mínimo interprofesional de 2026 quedó fijado en 1.221 euros al mes en catorce pagas por el Real Decreto 126/2026.

Cinco puntos tienen que constar en el convenio o en un anexo firmado:

PuntoQué debe figurar por escrito
Horashoras semanales dedicadas a la investigación
Acceso a datosqué fuentes internas, nombradas una a una
Encuestasi se puede responder en jornada laboral
Confidencialidadqué es confidencial exactamente y durante cuánto
Publicaciónquién decide sobre el depósito y la defensa

El acceso a los datos es el punto más importante y el que más se deja en el aire. Una promesa verbal de que las cifras te las van a dar no vale nada en cuanto tu tutor de empresa se marcha o cambia de proyecto. Escribe qué informe, qué periodo y qué persona concreta.

Errores frecuentes en un TFG o TFM en una empresa

La mayoría de los problemas no vienen de debilidades científicas, sino de plazos y competencias que nadie aclaró a tiempo. Conocer los cuatro errores siguientes te ahorra semanas al final.

Lo llamativo es que los cuatro ocurren en la preparación y ninguno al escribir. Una vez que el trabajo de campo está en marcha, ya casi no se puede corregir nada.

La encuesta sale antes del visto bueno

El clásico: el cuestionario está listo, tu tutor de empresa te dice que lo mandes y ya está, y recursos humanos se entera por la intranet. El resultado es una parada a mitad de campo, y las respuestas ya recogidas suelen quedar inservibles. Consigue la autorización por escrito, aunque sea un correo de dos líneas.

La pregunta de investigación es en realidad la pregunta de la empresa

¿Cómo aumentamos la satisfacción del equipo comercial? Eso es un encargo, no una pregunta de investigación. Un trabajo de fin de estudios necesita una pregunta que un método pueda responder y que conecte con literatura existente. Reformúlala como una pregunta sobre la relación entre estilo de dirección y satisfacción y la empresa seguirá teniendo su respuesta.

El calendario no cuenta las esperas

Convenio, autorizaciones y trabajo de campo suman con facilidad dos meses antes de que puedas analizar nada. Contar el plazo desde la matrícula te hace perder ese tiempo dos veces. Mete las esperas en tu calendario como bloques propios y matricula la asignatura cuando la encuesta ya esté aprobada.

Los documentos internos se citan como si fueran literatura

Una presentación interna no es una fuente publicada y nadie de fuera puede comprobarla. Cítala como material no publicado, con título, año y la indicación de que obra en poder de la empresa, y tenla disponible por si tu tutor la pide. Cómo integrar una encuesta en la estructura del trabajo lo tienes en la guía de encuestas para el TFG y el TFM.

Conclusión

Un TFG o un TFM en una empresa rara vez falla por el tema y casi siempre por la organización que lo rodea. Cierra tutor, confidencialidad y autorización de la encuesta antes de comprometerte con una fecha de entrega, y deja cada promesa por escrito. Asegurar el acceso a los datos en el convenio significa tener resuelta la parte difícil antes de escribir la primera frase.

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Preguntas frecuentes

Hacer el TFG o el TFM en una empresa recorre seis etapas: revisar la normativa del centro, conseguir tutor académico, convertir el encargo en pregunta de investigación, firmar el convenio de cooperación educativa, lograr el visto bueno para la encuesta y solo entonces escribir. Las tres primeras etapas empiezan un cuatrimestre antes de la matrícula.

No existe una retribución obligatoria por ley. El Real Decreto 592/2014 solo exige que el convenio recoja la existencia, en su caso, de una bolsa o ayuda al estudio, de modo que puede haberla o no. Como referencia salarial general, el salario mínimo interprofesional de 2026 se fijó en 1.221 euros mensuales en catorce pagas.

Sí. Desde el 1 de enero de 2024 las prácticas formativas y las prácticas académicas externas determinan la inclusión en el sistema de la Seguridad Social de quien las realiza, también cuando no están remuneradas, según la disposición adicional quincuagésima segunda de la Ley General de la Seguridad Social. En las no remuneradas cotiza la entidad colaboradora.

La confidencialidad se solicita al centro y la resuelve un órgano académico. En la Universidade de Vigo la valora y resuelve la junta de centro o la comisión académica en quien delegue. La defensa sigue siendo pública salvo en las partes confidenciales, y los miembros del tribunal firman un compromiso de confidencialidad.

El comité de empresa no autoriza, emite informe. Según el artículo 64.1 f) del Estatuto de los Trabajadores tiene derecho a emitir informe con carácter previo a la ejecución sobre la implantación y revisión de sistemas de organización y control del trabajo. Hay comité a partir de cincuenta personas y delegados de personal entre seis y cuarenta y nueve.

Una empresa puede exigir que se protejan sus secretos comerciales, como el nombre, los centros de trabajo o las cifras absolutas de facturación. No puede exigir que se retiren los resultados, porque la calificación la pone únicamente la universidad. La vía práctica es anonimizar: Centro A en lugar del nombre, índices en lugar de cifras absolutas.

No. El Real Decreto 592/2014 establece expresamente que de la realización de las prácticas académicas externas no se derivarán en ningún caso obligaciones propias de una relación laboral. Eso no impide que exista una bolsa o ayuda al estudio, ni afecta a la obligación de cotizar a la Seguridad Social vigente desde 2024.

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