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Trabajo de Fin de Grado: guía y estructura con ejemplo

Estructura, calendario y nota del TFG, y lo que dicen las normativas de Salamanca, Valladolid y Zaragoza sobre cambio de tutor, defensa y suspenso.

Autor en empirio.ai - Marvin Depping, cofundadorpor Marvin DeppingActualizado el 12 de octubre de 2026Tiempo de lectura 20 min

Te queda el último curso del grado y delante tienes la prueba más grande de toda la carrera. Casi todas tus dudas las resuelve la normativa de TFG de tu universidad, aunque muy poca gente la abre antes de que el plazo ya esté corriendo.

El Trabajo de Fin de Grado (TFG) es la asignatura obligatoria con la que cierras el grado: un trabajo propio, dirigido por un tutor o una tutora, con el que demuestras que dominas y sabes aplicar lo aprendido en tu titulación y que al final defiendes en un acto público. Cuando termines de leer sabrás cómo se estructura, cómo repartir el tiempo y qué tres reglas de tu normativa conviene conocer antes de que te asignen el tema.


📌 Lo esencial de un vistazo

  • El TFG es obligatorio para obtener cualquier título de Grado.
  • El TFG vale al menos 6 ECTS (Real Decreto 822/2021).
  • Un cambio de tutor no es automático: hay que solicitarlo.
  • Tras un suspenso, el TFG se corrige y vuelve a defenderse.
  • La normativa de tu universidad manda sobre cualquier consejo genérico.

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¿Qué es el Trabajo de Fin de Grado y qué se espera de ti?

El Trabajo de Fin de Grado es una asignatura obligatoria del tramo final del grado en la que elaboras un trabajo propio bajo la dirección de un tutor o una tutora y lo defiendes ante quienes lo evalúan. Cuenta como una evaluación más del plan de estudios, solo que es la más grande.

El marco legal es el mismo en toda España. El artículo 14.6 del Real Decreto 822/2021, que ordena las enseñanzas universitarias oficiales, establece que el TFG es obligatorio, que superarlo es imprescindible para obtener el título y que su objetivo es demostrar «dominio y aplicación de los conocimientos, competencias y habilidades» propios de la titulación. El mismo artículo fija un mínimo de 6 créditos ECTS y un máximo de 24 en los grados de 240 créditos (30 en los de 300 y 36 en los de 360), lo sitúa en la fase final del plan de estudios y exige su defensa en un acto público. Todo lo demás, desde la extensión hasta los plazos de depósito, lo decide cada universidad o cada centro.

Qué se espera de un Trabajo de Fin de Grado

Un TFG pide una aportación pequeña pero tuya, con la que demuestras que manejas la forma de trabajar de tu disciplina. En la práctica eso significa una pregunta que se pueda responder en el tiempo disponible, un método que encaje con esa pregunta y una argumentación que otra persona pueda seguir paso a paso. Que analices bibliografía existente o recojas tus propios datos depende del área y de tu grado. Por cualquiera de los dos caminos se puede llegar al sobresaliente.

Qué no tiene que conseguir un TFG

Un TFG no tiene que cubrir una laguna de la investigación ni ofrecer resultados listos para aplicar en una empresa. La diferencia con el Trabajo de Fin de Máster no está en el número de páginas, sino en el grado de autonomía: en el grado demuestras que aplicas bien los métodos de tu disciplina, en el máster los eliges tú y justificas sus límites. Reconocer abiertamente las debilidades de tu propio estudio no resta puntos, sino que los suma.

Cuántos créditos tiene un TFG según el tipo de grado y por qué las cifras de páginas que circulan por internet no obligan a nadie lo explicamos en el artículo sobre qué es una tesis y en qué se diferencia del TFG.

TFG empírico o teórico: ¿qué encaja con tu pregunta?

El tipo de trabajo lo decide la pregunta de investigación, no el gusto personal. Una pregunta sobre frecuencias, relaciones o actitudes pide datos propios, mientras que una pregunta sobre conceptos, teorías o interpretaciones pide un trabajo bibliográfico riguroso. Quien elige primero el método y luego busca una pregunta que le encaje invierte el orden, y casi siempre lo nota cuando llega al análisis.

En muchos grados es el propio departamento el que marca el tipo de TFG a través de las líneas que ofrece. Si puedes elegir, mira las condiciones reales: una recogida propia exige acceso a las personas que van a responder, tiempo para que lleguen las respuestas y un procedimiento de análisis que domines. Un trabajo teórico exige acceso a bibliografía especializada y paciencia para abrirte camino entre posiciones que se contradicen.

RasgoTFG empíricoTFG teórico
Pregunta típica¿Cómo se relaciona A con B?¿Cómo puede entenderse A desde la teoría?
Origen de los datosdatos recogidos por tibibliografía y fuentes existentes
Métodosencuesta, observación, experimento, análisis de contenidorevisión bibliográfica, comparación de teorías, revisión sistemática
Mayor riesgopocas respuestas, empezar demasiado tardeexceso de material sin postura propia

Qué añade una recogida de datos propia a tu TFG

Una recogida de datos propia trae pasos que no aparecen en ningún calendario de un trabajo teórico. Entre ellos están una prueba piloto con pocas personas, el texto informativo y el consentimiento conforme al RGPD y a la LOPDGDD, que explicamos en el artículo sobre protección de datos en encuestas, la anonimización de las respuestas y, en algunas áreas, el informe favorable del comité de ética de la investigación de tu universidad. Haz la prueba piloto con la misma versión que vas a enviar: las herramientas de encuestas online te permiten mandar el enlace a unas pocas personas de prueba y corregir lo que les confunda antes de empezar el trabajo de campo. Cuenta además con un trabajo de campo de varias semanas, porque las respuestas no llegan el primer día. Qué se exige exactamente depende de tu grado y de tu universidad, así que pregúntaselo pronto a tu tutor o tutora.

La comparación detallada de los dos caminos está en el artículo sobre el trabajo final empírico o teórico, y cómo se desarrolla un estudio propio de principio a fin lo cuenta el artículo sobre el trabajo empírico.

Estructura del Trabajo de Fin de Grado: el orden de las partes

La estructura de un TFG sigue un orden bastante fijo: portada, resumen, índices, introducción, cuerpo del trabajo, conclusiones, bibliografía y anexos. Ese orden se repite en casi todas las facultades porque reproduce el camino de quien lee: primero saber de qué va el trabajo, después seguir la argumentación y al final comprobar las fuentes.

De un centro a otro cambian sobre todo los detalles. La declaración de autoría y originalidad unas veces va dentro del trabajo, justo detrás de la portada, y otras se entrega como documento aparte en el depósito. La extensión también la fija tu centro: la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Valladolid, por ejemplo, pide una memoria de entre 25 y 35 páginas sin contar los anexos. Ambas cosas vienen en la normativa de TFG o en la guía docente de la asignatura.

Las partes del TFG en el orden habitual

  1. Portada. Título, universidad, facultad, grado, tu nombre, tutor o tutora, curso y convocatoria.
  2. Resumen y palabras clave. Unas pocas líneas con pregunta, método y resultado; si tu guía lo pide, también en inglés.
  3. Índice. Todos los apartados con su página, como mucho tres niveles.
  4. Índices de figuras, tablas y abreviaturas. Solo si de verdad hay algo que listar.
  5. Introducción. Problema, pregunta de investigación, objetivos y estructura del trabajo.
  6. Cuerpo del trabajo. Marco teórico, metodología, resultados y discusión.
  7. Conclusiones. Respuesta a la pregunta, limitaciones del estudio y líneas futuras.
  8. Bibliografía. Todas las fuentes citadas, según la norma de citas que pida tu centro.
  9. Anexos. Cuestionario, transcripciones, tablas de análisis, libro de códigos.

Ejemplo de índice de un TFG empírico

Un índice solo sirve de algo cuando los títulos de los capítulos dicen algo del contenido. «Teoría» y «Análisis» no dicen nada, «Teoría del cultivo» y «Contraste de las hipótesis» sí. El siguiente ejemplo corresponde a un TFG sobre la relación entre el consumo de noticias y el estado de ánimo, y deja ver bien la lógica del conjunto.

  1. Introducción: interés de la investigación y pregunta
  2. Marco teórico: teoría del cultivo y tesis del videomalaise
  3. Diseño de la investigación: hipótesis, muestra e instrumento
  4. Trabajo de campo: la encuesta en línea
  5. Resultados: análisis descriptivo y contraste de las hipótesis
  6. Discusión y limitaciones del estudio
  7. Conclusiones

Cada apartado del índice lleva texto debajo y nunca van dos títulos seguidos sin nada entre ellos. Si abres un apartado 2.1, necesitas también un 2.2. Qué esquemas funcionan para el cuerpo del trabajo y cómo elegir entre un orden cronológico, sistemático o comparativo lo verás en el artículo sobre la estructura de un trabajo académico.

Calendario del TFG: las cuatro fases

Un calendario para el TFG reparte el tiempo disponible en cuatro fases: tema y asignación, propuesta y diseño, investigación y borrador, y revisión, depósito y defensa. El error de planificación más común no es la pereza, sino una idea equivocada de cuánto tiempo se come cada paso. La búsqueda bibliográfica se alarga sin que te des cuenta y la revisión final casi siempre se subestima.

El volumen de trabajo lo marcan los créditos. Según el artículo 4 del Real Decreto 1125/2003, un crédito ECTS equivale a entre 25 y 30 horas, de modo que un TFG de 6 ECTS supone entre 150 y 180 horas y uno de 12 ECTS, entre 300 y 360. Las fechas, en cambio, las pone tu universidad. El reglamento de la Universidad de Zaragoza obliga a cada centro a ofrecer al menos dos periodos de defensa por curso, uno de ellos después de la convocatoria de septiembre, y en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Valladolid el trabajo se deposita como mínimo 15 días naturales antes del cierre de actas. No existe una fecha válida para todo el país.

Fase 1: elegir tema y conseguir la asignación

En la primera fase compruebas si tu tema se sostiene. Eso incluye una primera lectura de bibliografía, una conversación con quien te va a tutorizar y un examen honesto de viabilidad: ¿podré acceder a los datos?, ¿hay bibliografía suficiente?, ¿se puede responder la pregunta en un curso? En universidades como la de Salamanca los temas y las tutorías se reparten mediante listas de asignación, así que esta fase empieza antes de lo que parece. Cómo desarrollar un tema de forma sistemática te lo enseñamos en el artículo sobre cómo encontrar tema para el TFG y el TFM.

Fase 2: propuesta y diseño de la investigación

En la segunda fase levantas el andamio del trabajo. Acotas la bibliografía, fijas la pregunta de investigación y decides el tipo de TFG. Si tu trabajo es empírico, aquí entran las hipótesis, el instrumento de recogida y el plan de muestreo. Muchos departamentos piden en este punto una propuesta o anteproyecto de pocas páginas. Cómo convertir una pregunta en suposiciones contrastables lo explica el artículo sobre cómo formular hipótesis de investigación.

Fase 3: investigación y primer borrador

La tercera fase es la más larga. Escribes el marco teórico, haces el trabajo de campo, analizas los datos y cierras un primer borrador completo. Lo decisivo es escribir en paralelo y no esperar a tener el análisis terminado. Quien aplaza la redacción pierde al final justo el tiempo que necesita la discusión de los resultados. En este momento, un borrador imperfecto vale más que un capítulo perfecto.

Fase 4: revisión, depósito y defensa

En la última fase ya no se investiga, solo se revisa: comprobar la argumentación, unificar el formato, actualizar los índices, pasar la corrección y preparar el depósito. En España se suma además la defensa, que conviene ensayar en voz alta. En la facultad de Valladolid citada antes, por ejemplo, tienes un máximo de quince minutos para exponer y luego respondes a las preguntas de quienes te evalúan. Qué está permitido en la revisión del texto y dónde empieza la ayuda indebida lo aclara el artículo sobre la revisión del TFG.

Consejo

Apunta la fecha de depósito en tu agenda contando hacia atrás y coloca tu última semana de escritura dos semanas antes. Ese margen no es una reserva para añadir contenido, sino para todo lo que siempre se cruza: una firma que tarda, la plataforma de depósito caída o una tutoría que se aplaza.

Una planificación paso a paso con lista de tareas para cada fase te espera en el artículo sobre cómo escribir un trabajo de grado.

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Tres reglas de la normativa de TFG que casi ninguna guía te cuenta

Además de las fechas de depósito y defensa, las normativas de TFG regulan tres situaciones: el cambio de tutor o de tema, lo que pasa si no defiendes en el curso en que te matriculas y lo que ocurre después de un suspenso. Casi ninguna guía las menciona, aunque son justo las que cuentan cuando algo no sale según lo previsto.

Para este artículo hemos revisado tres normativas de acceso libre: el Reglamento de TFG de la Universidad de Salamanca, aprobado por su Consejo de Gobierno el 27 de mayo de 2022 y modificado el 24 de marzo de 2023; la normativa de TFG de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Valladolid, modificada el 21 de diciembre de 2022, y el texto refundido del reglamento de TFG y TFM de la Universidad de Zaragoza, de mayo de 2018. Las tres coinciden en lo básico y se separan bastante en los detalles. Para ti cuenta siempre la normativa de tu propio centro.

Regla 1: cambiar de tutor o de tema en el TFG

Cambiar de tutor o de tema no es un derecho automático, sino una solicitud que alguien tiene que aprobar. En Salamanca presentas ante la Comisión de TFG una solicitud motivada de cambio de tutor en los cinco días naturales siguientes a la publicación de las listas de asignación, y la Comisión resuelve en un máximo de siete días naturales. En la facultad de Valladolid el cambio de tema o de tutor se pide mediante escrito motivado y el Comité del Título decide si procede. El reglamento de Zaragoza no regula el cambio: allí el tema se fija de común acuerdo entre el estudiante y su director.

UniversidadCambio de tutor o temaSi no defiendes en el curso
Universidad de Salamancasolo de tutor: solicitud motivada en cinco díastema y tutor se mantienen, salvo renuncia
Universidad de Valladolid (Económicas)escrito motivado, decide el Comitése pierden, salvo renovación avalada por el tutor
Universidad de Zaragozasin regulación expresanueva matrícula tras los periodos de defensa

Situación: octubre de 2026; manda siempre la versión vigente de cada normativa.

Un detalle decide si el cambio te sirve de algo: el plazo. En Salamanca la ventana se cierra a los cinco días de publicarse las listas, así que la decisión tiene que tomarse casi en el momento. Si dudas de tu asignación, pide una tutoría esa misma semana y no esperes a tener el primer capítulo escrito.

Regla 2: qué pasa si no defiendes el TFG en el curso de matrícula

En Salamanca y en la facultad de Valladolid, la asignación de tema y tutor vale para un curso académico, y lo que ocurre después es muy distinto. Si no apruebas, Salamanca mantiene el tema y el tutor en los cursos siguientes, salvo que tú o tu tutor no queráis seguir. En la facultad de Valladolid pierdes el derecho al tema y al tutor si no defiendes ese curso, a menos que envíes al Comité un acuerdo de renovación avalado por tu tutor. Zaragoza exige volver a matricularse cuando pasan los periodos de defensa del curso sin haberla superado.

Antes de todo eso está otra condición que conviene mirar pronto: cuándo puedes defender. En Salamanca solo presentas el TFG cuando has superado el resto de créditos del plan de estudios. Zaragoza permite la defensa con un máximo de doce ECTS pendientes. Si te queda una asignatura atascada, esa regla decide en qué convocatoria llegas a la defensa.

Regla 3: qué pasa después de un suspenso en el TFG

Un TFG suspendido no se da por perdido, sino que se mejora y se vuelve a defender. Salamanca obliga a la Comisión de TFG a hacerte llegar por escrito las recomendaciones del profesorado evaluador para que presentes el trabajo mejorado en la siguiente convocatoria. Zaragoza pide al tribunal que señale los defectos y las modificaciones necesarias antes de una nueva defensa. En la facultad de Valladolid vuelves a iniciar los trámites para defender y evaluar el TFG revisado.

El suspenso, por tanto, cuesta tiempo y, según la universidad, una nueva matrícula, pero las tres normativas prevén una nueva defensa. Pide siempre las observaciones por escrito, porque son la lista de tareas de tu segundo intento y la mejor protección frente a un nuevo suspenso por los mismos motivos.

Atención

El plagio en el TFG no se queda en un suspenso. La Ley 3/2022 de convivencia universitaria considera falta muy grave, en su artículo 11 g), plagiar total o parcialmente una obra o cometer fraude académico en el Trabajo de Fin de Grado. Entre las sanciones que la ley prevé para las faltas muy graves figuran la expulsión de dos meses hasta tres años o la pérdida parcial de los derechos de matrícula durante un curso o semestre. Revisa todas tus citas antes del depósito, también las paráfrasis.

En las tres normativas revisadas, estas reglas están repartidas entre los apartados sobre asignación, defensa y calificación del TFG. Búscalas una vez y guarda el enlace a la versión vigente. Ningún artículo de internet sustituye el asesoramiento jurídico ni la respuesta de la secretaría de tu facultad.

Cómo se califica el TFG y cuánto pesa en tu nota media

El TFG lo califica un tribunal o, según el centro, tu tutor junto con otro evaluador, con una nota numérica de 0 a 10 como cualquier otra asignatura, y entra en tu nota media del grado según sus créditos. Cuánto pesa no lo decide una cifra nacional, sino la proporción entre los créditos del TFG y los créditos totales de tu grado.

La escala la fija el artículo 5 del Real Decreto 1125/2003 para todas las titulaciones oficiales: de 0 a 4,9 es suspenso, de 5,0 a 6,9 aprobado, de 7,0 a 8,9 notable y de 9,0 a 10 sobresaliente. La matrícula de honor solo puede concederse con un 9,0 o más y nunca a más del 5 % del alumnado matriculado en la asignatura ese curso, o a una sola persona si hay menos de veinte. El mismo artículo calcula la nota media del expediente ponderando cada calificación por sus créditos. Con un TFG de 12 ECTS en un grado de 240 créditos, eso significa un peso del 5 %; con 6 ECTS, del 2,5 %; con el máximo de 24 ECTS, del 10 %.

Quién pone la nota también varía. Zaragoza forma tribunales de tres miembros nombrados por el decanato o la dirección del centro. En la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Valladolid la nota final combina la de tu tutor, que pesa un 70 %, con la de un segundo evaluador, que pesa un 30 %.

Qué se valora en un Trabajo de Fin de Grado

En un TFG se valoran cuatro cosas: la pregunta de investigación, el método, la argumentación y el trabajo con las fuentes. A eso se suman la forma escrita, que rara vez decide una nota entera mientras cumplas los requisitos, y la defensa, en la que demuestras que entiendes lo que has hecho. Alargar el trabajo de manera artificial suele empeorarlo, porque las repeticiones y los temas secundarios diluyen el argumento. Un TFG breve que responde a su pregunta queda mejor que uno largo que se va por las ramas.

Dónde encuentras los criterios de evaluación de tu TFG

Los criterios concretos rara vez están en la normativa general. Suelen aparecer en la rúbrica o en la guía docente de la asignatura, y algunas universidades obligan a publicarlos: el reglamento de Salamanca exige un protocolo de evaluación público que el profesorado evaluador tiene que utilizar. Si no lo encuentras, pídeselo a tu tutor o tutora antes de empezar a escribir. Una rúbrica con sus ponderaciones te dice en cinco minutos más sobre lo que se espera de tu trabajo que cualquier guía general.

La nota depende de si tu trabajo responde a su pregunta. Todo lo demás es marco.

Errores típicos en el Trabajo de Fin de Grado

La mayoría de los puntos que se pierden en un TFG no se pierden por falta de conocimientos, sino por decisiones que se toman pronto y se descubren tarde. Cuatro errores aparecen con especial frecuencia, y los cuatro todavía se corrigen sin mucho coste en las primeras semanas.

Llama la atención que ninguno de ellos tenga que ver con el esfuerzo. Los cuatro nacen de una decisión tomada al principio de la que nadie volvió a hablar: el alcance de la pregunta, el momento de empezar la recogida, la justificación del método y el papel de las conclusiones. Si los repasas una vez de forma expresa con tu tutor o tutora, te ahorras después las correcciones caras.

La pregunta de investigación es demasiado amplia

Una pregunta como «¿Qué influencia tienen las redes sociales en los adolescentes?» no se responde en un cuatrimestre. Te obliga a quedarte en la superficie, y eso se nota en la evaluación. Acota: qué plataforma, qué franja de edad, qué aspecto, qué periodo. Una pregunta estrecha parece poca cosa en la propuesta y, aun así, sostiene el trabajo hasta el final.

El trabajo de campo empieza demasiado tarde

En un TFG empírico, el trabajo de campo es la única etapa que no puedes acelerar. Las respuestas necesitan tiempo y una muestra demasiado pequeña ya no se arregla a posteriori. Quien lanza la encuesta cuando ya tiene terminado el marco teórico pierde al final las semanas que necesitan el análisis y la discusión. Programa la recogida tan pronto como lo permita tu diseño de investigación.

La metodología describe en lugar de justificar

Muchos TFG cuentan con detalle lo que se hizo y no dicen por qué. Justo esa justificación es lo que se evalúa: por qué este método y no otro, por qué esta muestra, por qué estas escalas y qué limitaciones trae cada decisión. Un capítulo de metodología sin justificación se lee como un acta y deja a quienes te evalúan sin saber si elegiste a conciencia.

Las conclusiones repiten los capítulos

Las conclusiones no son un resumen del trabajo, sino la respuesta a la pregunta de investigación. En ellas van las limitaciones de tu propio estudio y unas breves líneas futuras, pero no fuentes nuevas ni temas nuevos. Si tus conclusiones solo convierten en frases los títulos del cuerpo del trabajo, desaprovechas la ocasión de hacer visible lo que has conseguido, algo que en la defensa también se nota.

Conclusión

El TFG es más previsible de lo que parece: la estructura está marcada, las cuatro fases se conocen y la nota depende sobre todo de si tu trabajo responde a su pregunta. La diferencia la marca la preparación antes de la asignación. Lee entera la normativa de TFG de tu centro, apunta qué dice sobre el cambio de tutor, la validez de la asignación y el suspenso, y acota tu pregunta hasta que quepa en el tiempo que tienes.

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Preguntas frecuentes

Cambiar de tutor en el TFG es posible, pero solo mediante una solicitud motivada que alguien tiene que aprobar. En la Universidad de Salamanca la presentas ante la Comisión de TFG en los cinco días naturales siguientes a la publicación de las listas de asignación, y la Comisión resuelve en siete días como máximo. Otras universidades fijan plazos y órganos distintos en su normativa de TFG.

Si no defiendes el TFG en el curso de matrícula, lo que ocurre depende de tu universidad. La Universidad de Salamanca mantiene tema y tutor en los cursos siguientes, salvo renuncia. La facultad de Económicas de Valladolid los da por perdidos si no envías un acuerdo de renovación avalado por tu tutor. La Universidad de Zaragoza exige una nueva matrícula cuando pasan los periodos de defensa.

Un TFG suspendido se mejora y se vuelve a defender en otra convocatoria. En la Universidad de Salamanca recibes por escrito las recomendaciones del profesorado evaluador para presentarlo en la siguiente convocatoria. En la Universidad de Zaragoza el tribunal señala los defectos y las modificaciones necesarias antes de una nueva defensa. Pide siempre esas observaciones por escrito, porque son la base de tu segundo intento.

Defender el TFG con asignaturas pendientes depende de la normativa de tu universidad. La Universidad de Salamanca solo permite presentarlo y evaluarlo cuando has superado el resto de créditos del plan de estudios. La Universidad de Zaragoza admite la defensa con un máximo de doce créditos ECTS pendientes. Consulta la regla de tu centro antes de elegir convocatoria, sobre todo si te queda una asignatura atascada.

El TFG cuenta en la nota media del grado según sus créditos, porque el Real Decreto 1125/2003 pondera cada calificación por los créditos de la asignatura. Un TFG de 12 ECTS en un grado de 240 créditos pesa un 5 %, uno de 6 ECTS un 2,5 % y uno de 24 ECTS un 10 %. Un buen TFG sube tu media, pero no la decide.

La matrícula de honor en el TFG exige al menos un 9,0, según el artículo 5 del Real Decreto 1125/2003. Además, solo puede concederse al 5 % del alumnado matriculado en la asignatura ese curso, o a una persona si son menos de veinte. Por eso un sobresaliente alto no garantiza la matrícula de honor: el número de distinciones está limitado.

El tribunal del TFG lo nombra cada centro según su normativa, por lo que su composición varía de una universidad a otra. La Universidad de Zaragoza forma tribunales de tres miembros nombrados por el decanato o la dirección del centro, y al menos uno es profesor con vinculación permanente. En la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Valladolid te evalúan tu tutor y un segundo evaluador.

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